NORUEGA
(No
hubo diálogo y ahora…)
Con el inicio de los
contactos a instancias del Reino de Noruega, entre los usurpadores del gobierno
de facto de Venezuela y los representantes de la legítima alternativa
democrática, se incendiaron las RR SS con las más descabelladas opiniones de lo
que, según unos, resultaría en otro fracaso más y según otros, aceptando el
tramite con muy pocas esperanzas, piensan por el contrario que hay que pasar
rápido por esta encrucijada sabiendo que el contrincante no debe estar
dispuesto a ceder un terreno que cree propio. Sin embargo servirá para dejar la evidencia ante el mundo
que este régimen es lo que decimos, una simple y vulgar dictadura. Los más
optimistas quizás aspiren a que, dadas las obvias divergencias dentro del
chavomadurismo, logremos algunos avances en la ruta pautada por el Presidente
(E): cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.
He estado evitando las
RR SS, pues no quiero contaminarme con las ideas más estrambóticas de Tirios y
Troyanos, por el contrario he intentado hacer una reflexión personal, para
comprender cuál es nuestro piso de sustentación y para llegar a lo que yo
entiendo deberíamos aspirar como máximos y luego ir rebanando ese jamón de
acuerdo a lo que se pueda lograr en la realidad. Es decir desde el deber ser al
poder ser.
Cual es la situación en
que estamos desde el mes de enero (obviando, que no olvidando todo lo ocurrido
en el país previamente):
1. 5
de Enero. La Asamblea Nacional nombra la Junta Directiva, según lo convenido
entre los partidos de la MUD, desde el triunfo electoral de Diciembre de 2015,
Juan Gerardo Guaidó (VP), Presidente, Edgar Zambrano (AD) 1er. Vicepresidente,
Stalin González (UNT) 2º. Vicepresidente.
2. 10
de Enero. Producto de unas elecciones absolutamente viciadas y sin cumplir los
más elementales estándares democráticos y que los ciudadanos venezolanos y la
mayoría de los países democrático consideraron fraudulentas, Nicolás Maduro
asume el cargo de Presidente, de manera ilegal convirtiéndose en usurpador del
poder ejecutivo. (Art. 138 y 139 de la CRBV)
3. La
AN declara la falta absoluta del presidente y de acuerdo a la CRBV (Art. 233)
el Presidente de la AN se convierte de forma inmediata en Presidente Encargado
de Venezuela para convocar nuevas elecciones (en la letra de la CRBV en un
plazo 30 días, que por situaciones sobrevenidas no sería viable)
4. 23
de Enero. El Presidente de la AN, Juan Gerardo Guaidó Márquez, sin que fuera un
requerimiento legal, Jura ante la ciudadanía y la AN, el cargo de Presidente
Encargado, el cual no puede hacer efectivo por causa de la usurpación del gobierno nacional ejercida por Nicolás Maduro y el PSUV; para
llegar a ejercerlo ha fijado la siguiente hoja de ruta en el orden y secuencia
lógica:
a. Cese
de la Usurpación. Lo que significa apartar del poder al usurpador y todo su
equipo, para empezar a ejercer el cargo de Presidente Encargado por Juan
Gerardo Guaidó Márquez. Y esto simplemente por mandato constitucional y por el
Estatuto que rige la Transición aprobado por la AN.
b. Gobierno
de Transición. Tal como se establece en el Estatuto Para La Transición. Para
llenar las vacantes de todos los órganos del poder Ejecutivo se requerirá la
formación del gobierno de transición de UNIDAD NACIONAL constituido por
representantes de los Partidos Políticos, Sociedad Civil, Academia, otros
poderes fácticos que representen
la pluralidad de la ciudadanía y la sociedad venezolana. Igualmente y también
de acuerdo al Estatuto para la Transición se Renovarán todos los Poderes
Públicos siguiendo las pautas establecidas en la CRBV y las leyes respectivas.
Estos son: el Poder Judicial, el Poder Electoral y el Poder Ciudadano. El único
Poder Legítimo en el país es el Legislativo, la Asamblea Nacional, elegido por
amplia mayoría el 5 de diciembre de 2015. Se tendrá que permitir en este lapso,
la libertad de los presos políticos, el desarme de los colectivos, la
reconstrucción de las FAN y los diferentes cuerpos de Policía nacional y local.
En este lapso será necesario aceptar la asistencia de los entes financieros
internacionales, así como la ayuda militar y policial para dar tiempo a la
reorganización del sistema económico interno y los cuerpos de seguridad del
estado, FAN y policías nacionales y locales. Todo ello en el marco del PLAN PAÍS.
c. Convocar
finalmente a unas elecciones libres. El plazo constitucional de 30 días no
permitiría reorganizar técnicamente los órganos del poder electoral por lo que
el Estatuto para la transición prevé un plazo máximo de 12 meses.
Este y no otro es, en
mi opinión, el planteamiento que los negociadores del Presidente Encargado han
podido llevar a la mediación planteada por los representantes del Reino de
Noruega y solo a partir de aquí es posible iniciar unas negociaciones que
tienen que tener plazos de ejecución ciertos.
¿Por qué, en mi
opinión, no puede ser más que ésta y no otra la posición de partida de la
Presidencia Encargada? Y la respuesta es obvia para los que creemos en los
valores democráticos expresados en nuestra Constitución y las leyes como
soporte de la convivencia cívica. Es que el proceso iniciado el 10 de Enero nos
obliga a restituir la vigencia de la CRBV como dice el preámbulo del Estatuto
que rige La Transición a la democracia, que se expresa así:
“El
Estatuto que rige la transición a la democracia para restablecer la vigencia de
la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela es un acto de
ejecución directa e inmediata del Articulo 333 de la Carta Magna. Su propósito
es volver a la Constitución desde la propia Constitución para ofrecer un cauce
ordenado y racional al inédito e inminente proceso de cambio político que ha
comenzado en el país. Se trata de una normativa de la Asamblea Nacional que
aspira a preservar la Constitución de 1999 como pacto de convivencia para la
vida cívica de los venezolanos y como fundamento de la transición democrática”
Partiendo de este
imperativo legal desde el que actúa y legitima el Presidente (E) se hizo
inviable el “no encuentro”, “no diálogo”
en Oslo y por consiguiente su rapidísima terminación. Si los agentes del
usurpador pretendían hablar de elecciones o cualquier otro tema que no comience
en la hoja de ruta programada por Juan Guaidó simplemente no había tema de
diálogo. Se toparon con un muro con el que quizás no contaban, la postura firme
de los representantes democráticos, injustamente juzgados, por el radicalismo
pseudo-opositor, como no suficientemente aptos para la tarea encomendada. Pero
efectivamente fueron eficientes y no hubo ninguna pérdida el tiempo.
* *
* * *
Y ahora como continuará
esta película, que al no vislumbrar su fin nos desespera y nos desanima, porque
el objetivo sigue siendo el mismo, salir de la tiranía en el más corto plazo
posible y con el menor costo humano, social, económico y político. Eso ¿cómo se
producirá? Veamos posibles escenarios:
1. La
Isla de la Fantasía. En un país con un régimen normal consciente del fracaso
estrepitoso de sus políticas económicas y sociales se dispondría a retirarse y
entregar el poder a la oposición política, siguiendo las normas legales para
ello. Pasó en Argentina, en Perú y en otros países, con algún grado de
violencia mayor o menor, pero en Venezuela eso no va a suceder, el régimen es
reo de demasiados delitos de todo tipo y es consciente que la salida así no
sería gratuita. Buscarán posiciones de fuerza para poder negociar y sacar
alguna ventaja. Siempre habrá gente ingenua que esté dispuesta a creer que los
delincuentes, con gestos de contrición y dolor tiendan los brazos para que les
amarren las esposas y les vistan con un vistoso overol naranja y haciendo fila
india para entrar en prisión. Ese sería no el escenario ideal, sería como
atravesar al armario que da entrada al reino de Narnia.
2. Escenario
Ideal. Los usurpadores por la presión popular, la presión externa y las luchas
intestinas dentro del chavomadurismo llegan a la conclusión y acceden a
negociar la salida tratando de salvar los muebles, buscar una justicia
transicional lo más laxa posible para hacer un mutis discreto, que les permita
sobrevivir. Para esto podría ser útil el reino de Noruega. Esta sería la
estrategia del Gran Capitán: “al
enemigo que huye puente de plata”. Tiempo de hacer justicia ya habrá,
los crímenes de corrupción y de lesa humanidad son imprescriptibles y tienen
jurisdicción universal. La consecuencia negativa en el campo opositor sería el
tener que escuchar la plañidera cantata de los corifeos que forman el atajo de
justicieros que tacharán al Presidente (E) y a los partidos de la MUD y el
Frente Amplio de vendidos al enemigo por supuestas y esplendidas dádivas en
divisas. Ellos querían ver a los altos cargos del chavismo condenados a
galeras. Tengo que confesar que a mi me haría muy feliz una salida así, pero me temo que es un
escenario difícil de construir y muy difícil hacerlo en un plazo mínimo.
3. Escenario
bélico o semibélico. Es obvio que a los Estados Unidos el problema de la región
latinoamericana le causa un alto grado de preocupación que aduciendo razones de
seguridad nacional le lleven a buscar soluciones para finiquitar estos
regímenes como el de Venezuela, Nicaragua y Cuba entre otros, que son una
piedra en el zapato y pudiera extenderse. Pero de ahí a creer que el Pentágono
y el departamento de Estado están esperando la llamada telefónica de Guaidó
para enviar un gran contingente militar para invadir las costas venezolanas
puede ser producto de mentes calenturientas intoxicadas con lecturas belicistas
o de ciencia ficción. Aunque a los Americanos les pueda importar poco el
cumplimiento de unos mínimos criterios de
legalidad, la comunidad internacional no avalaría unas acciones
unilaterales. Pero eso no quiere decir que en esta materia no haya escenarios
más o menos violentos que analizaré a continuación, los dos primeros (a. y b.)
con basamento en normas de Derecho Internacional y otros, dando rienda suelta a
la imaginación, se refieren a ensayos y aventuras más o menos descabelladas
pero no por ello descartables.
a. Aplicación
del R2P para la emergencia
humanitaria. Eso implica la intervención con contingentes militares para
garantizar la asistencia humanitaria a nuestro país, que quizás no desate un
escenario propiamente bélico y no necesariamente provoque la salida del
régimen, a menos que fueran atacados por las fuerzas militares, paramilitares o
guerrillas del ELN, FBL, FARC, el Hezbollah y otras también afectas al régimen,
lo que podría convertirse en una guerra asimétrica, en fin, un escenario
violento de consecuencias impredecibles. Por lo demás esta operación requiere
autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. ¿Podemos creer que se lograría
esa autorización? Poco probable mientras exista el inevitable veto ruso y
chino.
b. Una
vez promulgada la ley aprobatoria para el reingreso de Venezuela en el Tratado
Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR)
cabría la posibilidad de acudir a la OEA para solicitar la aplicación del
tratado por la agresión que sufre Venezuela con la invasión más o menos velada
de Cuba, Rusia y posiblemente Irán y China. Escenario que no depende
exclusivamente de nosotros, ya que requiere la aprobación del organismo
interamericano. Suponiendo que en la OEA se lograra la aprobación, ¿Cómo se
organiza una estrategia militar que garantice el éxito en un plazo corto, con
el menor costo en pérdidas humanas? Aquí se aplica la frase “una guerra se sabe
cuándo comienza, pero no se sabe cuándo va a terminar”. Y peor ¿cuántas vidas
humanas costaría? Igualmente podría devenir en un escenario como el descrito
en el parágrafo anterior de guerra
asimétrica. Que la AN haya acelerado la aprobación de esa ley hace pensar que
es una posibilidad real de acudir a la OEA.
c. No
es descartable que el departamento de Estado considerando razones de seguridad
nacional, active una acción unilateral o hasta con apoyo de otros gobiernos
aliados con la intención de erradicar el núcleo duro del régimen en una
operación quirúrgica que elimine el tumor primario. ¿Sería posible una acción
de comandos de los SEAL capaz de lograr un resultado exitoso? Es posiblemente
un caso donde podría intervenir la DEA. Parece el guión de una película de
Hollywood, me recuerda el caso Bin Laden, la operación Argos de la CIA para
liberar los rehenes en la AmEmbassy en Irán. No sé si la petición de la
Presidencia (E) le daría alguna base legal a este tipo de acciones. Igualmente
¿hay garantías de éxito en el corto plazo con un mínimo costo?
d. He
oído ideas más imaginativas, como la organización de un cuerpo de mercenarios
financiado por la plutocracia criolla. Idea demasiado fantasiosa, pues no creo
en estos sacrificios financieros que no garantizan nada. También que los
militares en situación de retiro o en el exilio organicen con los militares
disidentes en el país un contingente armado, para, lo que a mí me suena que
sería el inicio de una guerra civil exitosa o no, pero con consecuencias
impredecibles.
Se podrán describir
quizás otros escenarios que no soy capaz de ver, pero con algunas variables lo
descrito arriba sirve para concientizar el punto donde nos encontramos en la
hoja de ruta programada por el Presidente Guaidó y los diferentes senderos que
se nos presenta para llegar con éxito a nuestra aspirada patria venezolana
libre, democrática y de progreso y bienestar. Imposible discernir como van a
suceder los próximos acontecimientos, posiblemente vienen acontecimiento duros
y dolorosos por los que nos veremos obligados a pasar, que están en manos del
ciudadano común elegir.
Quien hubiera pensado
que el joven diputado guaireño sería el líder que el destino nos deparaba. Es
evidente que no podemos pensar que solo él tiene todas las herramientas y
habilidades necesarias para llegar al destino deseado, nos enfrentamos a una
maquinaria destructora, integrada por delincuentes, narcotraficantes y
asesinos, que no tienen escrúpulos para permanecer aferrados al poder al costo
que sea apoyándose en las armas de militares, paramilitares y bandas
criminales. Tienen la convicción que solo así están a salvo y hasta ahora todos
los intentos llevados a cabo desde el poder legítimo no han tenido éxito. Por
esto solo una solidad unidad del bando democrático en torno al líder que
azarosamente nos ha presentado tendrá posibilidades de llegar a la meta
señalada.
Hasta el presente se
han ensayado varios intentos y acciones que han pinchado en hueso. Primero la
oferta de amnistía a los militares otros funcionarios públicos no termina de
quebrar el apoyo que dan al régimen, aun cuando es obvio que existe un mar de
fondo que va minando, destruyendo la confianza dentro del propio cuerpo militar
como en todos las ramas del régimen. Por esta razón la represión en los
cuarteles se ha redoblado a la par de solicitud de bajas y deserciones en
distintos niveles del organismo militar. Con el intento de la entrada de la
ayuda humanitaria, apenas se logró que el régimen permitiera la ayuda de la
CRUZ ROJA pero en modo insuficiente y tratando de controlarla políticamente.
Lo que surgió como un
gran movimiento de protestas populares y de apoyo incondicional y mayoritario a
la AN y al legítimo presidente ha demostrado no ser tan eficaz para que la
banda de asesinos y delincuentes incrustados en el poder se retraigan en el uso
desproporcionado de la fuerza, con los horrendos resultados de asesinatos,
represión brutal, detenciones ilegales y demás carantoñas que le son propias a
esta dictadura, con el apoyo sobre todo
de los cuerpos para-policiales afectos al régimen, las FAES y el SEBIN, lo que
ha traído como consecuencia que las manifestaciones de masas no continúen
desarrollándose con tanta contundencia y frecuencia como pudiera ser deseable.
Aunado a eso la
sistemática campaña de los Trolls y Bots del régimen en las RR SS, así como de
los supuestos opositores o seudo-opositores que tratan de dinamitar la MUD y el
Frente Amplio y la inestimable ayuda de algun@s dirigentes que buscando un
protagonismo propio, irresponsablemente afectan y mucho la conformación de un
fuerte e imprescindible frente unitario con que garantizar el triunfo contra el
enemigo común.
Esta es la conclusión a
la que he llegado. Si queremos tener alguna posibilidad de derrotar a esta
dictadura, independientemente de la senda que tengamos que obligadamente seguir
por la fuerza de los hechos y no nos podemos dar el lujo de dejar de apoyar
incondicionalmente a quienes tienen que tomar las decisiones sin duda muy
difíciles pudiendo resultar en avances
importantes en el camino emprendido, pero igualmente pueden convertirse en un
fracaso estrepitoso. Nuestro liderazgo, está constituido por un grupo de
personas, con no demasiada experiencia pero con la obligación de tomar
acciones, a veces, en contra de su voluntad, muy difíciles y sin tener
garantías que serán exitosas. No los podemos dejar solos, hay que seguir
acompañando ese liderazgo que seguro que no es perfecto pero es con el que
contamos.
Dentro de ese grupo de
hombres y de la pluralidad de partidos seguramente no todos nos tienen que
gustar, incluso podríamos desconfiar de muchos de ellos, pero el momento actual
no es el de escoger a quien regirá los destinos del país, es el momento de unir
esfuerzos para lograr el primer paso de la hoja de ruta, el CESE DE LA
USURPACIÓN. Una vez hayamos dado ese gran paso, se abre un amplísimo campo de
negociaciones y diálogo para constituir el GOBIERNO DE TRANSICIÓN que tendrá
que dar cabida a un amplio abanico del espectro político, de las universidades,
la academia, los gremios, los sectores productivos, en fin habrá que dar
entrada incluso a sectores del chavismo. Será un gobierno de unidad nacional
que tendrá la obligación de preparar las condiciones para las ELECCIONES LIBRES
y dar inicio a la implementación del PLAN PAIS.
Con generosidad vamos
todos, vamos con todo, con Juan Gerardo Guaidó Márquez.