sábado, 1 de octubre de 2016

EL SOFISMA DE SÁNCHEZ

¿Cuál es el lío en el que el Sr. Sánchez está entrampando a la dirigencia de su partido, a sus militantes y a sus votantes?
Primera afirmación: “Nadie desea terceras elecciones”
Las líneas maestras que impuso el Comité Federal a Pedro Sánchez para la investidura de un Gobierno del PP, es el rotundo NO en primera y segunda sesión, con la pretensión de obligar al Sr. Rajoy a buscar apoyos por la derecha. En la circunstancia de las elecciones vascas, el acuerdo con el PNV fue imposible y no hablemos de las demás formaciones que ni siquiera se sientan a dialogar con el PP. Resultado no pudo el PP lograr la investidura del Sr. Rajoy. Solo C’s y CC se adhieren al sí.
Ante el resultado de 170 síes Vs. 180 noes, presumo que la ambición de Sánchez, por lo demás muy legítima, lo empuja a intentar presentarse él a una complicadísima investidura, dada la aritmética resultante de los comicios, y además salvar su tambaleante carrera política. Esto le lleva por derroteros que su Comité Federal obviamente no había previsto. El mandato del Comité Federal incluía no solo el NO a Rajoy, sino también no a pactos con los independentistas que comprometieran la ruptura de la unidad de España. Lo que no estaba expresamente prohibido, pero que los más sensatos temen, es un acuerdo de investidura con Podemos y mucho menos un acuerdo de gobierno con el grupo que pretende fagocitarlo. Sin embargo Pedro busca una tabla de salvación. ¿A cualquier precio? 
No facilitar un Gobierno del partido que ganó las elecciones, mediante la abstención de los socialistas y así poder presentar lo que ha dado en llamar un gobierno alternativo de cambio y de progreso, sin siquiera haber iniciado las mínimas negociaciones con los ambiciosos podemitas (al menos que sepamos), ni con el resto de formaciones variopintas que se necesitaría, no parece una salida fácil. Esto nos lleva a unas terceras elecciones inexorablemente en Diciembre.
Cronos sigue su marcha indetenible, un gobierno en funciones no permite cumplir las serias obligaciones que son ineludibles ante la CE y ante el país. Este bloqueo perjudica a España y muy probablemente el riesgo a unas nuevas elecciones ningún partido que actúe con cierta sensatez se atreve a afrontar.
Este callejón sin aparente salida se forma por lo que sin duda es “el sofisma de Pedro Sánchez”.
Analicemos sus premisas:
  • El PSOE (85 escaños) no debe apoyar por principios de dudoso dogmatismo un gobierno de la derecha. ¿Quiere esto decir que los ciudadanos se han equivocado porque han votado más a la derecha que a la izquierda? No sabemos si se han equivocado o no, eso se sabrá en el futuro, pero lo que está claro es que le han dado la mayor minoría al PP y eso sumando el apoyo de C’s y CC les autoriza a intentar formar gobierno. Solo les falta seis votos más a favor que no los pueden lograr con otras formaciones o la abstención o la simpe ausencia del hemiciclo, durante la votación, de once diputados de cualquier formación. ¿Quién se ofrece?
  • Buscar la formación de un gobierno de cambio y progreso. PESOE + UP = 151 escaños. En qué condiciones, con que aritmética podrían formarlo. Esa cohabitación con la formación que les está quitando electorado a donde les lleva. El instinto de conservación del socialismo no va a permitir tamaña locura.
  • Abstenerse para facilitar la investidura del gobierno del PP significa que no quieren bloquear el país y humildemente aceptan la decisión de los ciudadanos que no les ha favorecido esta vez y les ordena que hagan una oposición constructiva que favorezca un mejor y más controlado gobierno. Esta decisión por el contrario les permitiría imponer condiciones a un gobierno en minoría, en primer lugar en el acuerdo de investidura y luego a lo largo de la legislatura, ejerciendo una oposición seria y sensata. P. e. consensuar los cambios constitucionales que  con la mayoría popular en el Senado sería imposible llevar a cabo. Acordar pactos de estado importantes en materia de educación, sanidad pública, pensiones, anticorrupción, terrorismo y un largo etcétera, la aprobación de los presupuestos serán, tendrán que ser, de consenso, en fin yo solo veo ventajas.  Esta abstención es actuar proactivamente en favor de España y de rebote mostrar a sus votantes que impiden unas nuevas elecciones indeseadas por todos y que el PSOE sigue siendo un partido confiable que posiblemente volverá a ser gobierno. Poner por encima el interés del país es muestra de generosidad que será recompensado.
  • Claro que esta nueva forma de convivencia democrática obliga a todos a la sensatez a la búsqueda permanente de acuerdos  y no a las viejas y caducas posturas de me opongo porque me da la gana. Obliga a todos los partidos a posturas de corresponsabilidad y. afortunadamente diría yo, tendrán que dejar a los populistas esas posturas obstructoras de oposición por oposición. ¿Se atreverá el PSOE a ser oposición constructiva y dejarle a su enemigo el radicalismo opositor?. España necesita un PSOE valiente. No es fácil pero ¡Ojala lo entiendan!

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