sábado, 1 de junio de 2019


NORUEGA
(No hubo diálogo y ahora…)

Con el inicio de los contactos a instancias del Reino de Noruega, entre los usurpadores del gobierno de facto de Venezuela y los representantes de la legítima alternativa democrática, se incendiaron las RR SS con las más descabelladas opiniones de lo que, según unos, resultaría en otro fracaso más y según otros, aceptando el tramite con muy pocas esperanzas, piensan por el contrario que hay que pasar rápido por esta encrucijada sabiendo que el contrincante no debe estar dispuesto a ceder un terreno que cree propio. Sin embargo  servirá para dejar la evidencia ante el mundo que este régimen es lo que decimos, una simple y vulgar dictadura. Los más optimistas quizás aspiren a que, dadas las obvias divergencias dentro del chavomadurismo, logremos algunos avances en la ruta pautada por el Presidente (E): cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.
He estado evitando las RR SS, pues no quiero contaminarme con las ideas más estrambóticas de Tirios y Troyanos, por el contrario he intentado hacer una reflexión personal, para comprender cuál es nuestro piso de sustentación y para llegar a lo que yo entiendo deberíamos aspirar como máximos y luego ir rebanando ese jamón de acuerdo a lo que se pueda lograr en la realidad. Es decir desde el deber ser al poder ser.
Cual es la situación en que estamos desde el mes de enero (obviando, que no olvidando todo lo ocurrido en el país previamente):
1.      5 de Enero. La Asamblea Nacional nombra la Junta Directiva, según lo convenido entre los partidos de la MUD, desde el triunfo electoral de Diciembre de 2015, Juan Gerardo Guaidó (VP), Presidente, Edgar Zambrano (AD) 1er. Vicepresidente, Stalin González (UNT) 2º. Vicepresidente.
2.      10 de Enero. Producto de unas elecciones absolutamente viciadas y sin cumplir los más elementales estándares democráticos y que los ciudadanos venezolanos y la mayoría de los países democrático consideraron fraudulentas, Nicolás Maduro asume el cargo de Presidente, de manera ilegal convirtiéndose en usurpador del poder ejecutivo. (Art. 138 y 139 de la CRBV)
3.      La AN declara la falta absoluta del presidente y de acuerdo a la CRBV (Art. 233) el Presidente de la AN se convierte de forma inmediata en Presidente Encargado de Venezuela para convocar nuevas elecciones (en la letra de la CRBV en un plazo 30 días, que por situaciones sobrevenidas no sería viable)
4.      23 de Enero. El Presidente de la AN, Juan Gerardo Guaidó Márquez, sin que fuera un requerimiento legal, Jura ante la ciudadanía y la AN, el cargo de Presidente Encargado, el cual no puede hacer efectivo por causa de  la usurpación del gobierno nacional  ejercida por Nicolás Maduro y el PSUV; para llegar a ejercerlo ha fijado la siguiente hoja de ruta en el orden y secuencia lógica:
a.       Cese de la Usurpación. Lo que significa apartar del poder al usurpador y todo su equipo, para empezar a ejercer el cargo de Presidente Encargado por Juan Gerardo Guaidó Márquez. Y esto simplemente por mandato constitucional y por el Estatuto que rige la Transición aprobado por la AN.
b.      Gobierno de Transición. Tal como se establece en el Estatuto Para La Transición. Para llenar las vacantes de todos los órganos del poder Ejecutivo se requerirá la formación del gobierno de transición de UNIDAD NACIONAL constituido por representantes de los Partidos Políticos, Sociedad Civil, Academia, otros poderes fácticos que representen la pluralidad de la ciudadanía y la sociedad venezolana. Igualmente y también de acuerdo al Estatuto para la Transición se Renovarán todos los Poderes Públicos siguiendo las pautas establecidas en la CRBV y las leyes respectivas. Estos son: el Poder Judicial, el Poder Electoral y el Poder Ciudadano. El único Poder Legítimo en el país es el Legislativo, la Asamblea Nacional, elegido por amplia mayoría el 5 de diciembre de 2015. Se tendrá que permitir en este lapso, la libertad de los presos políticos, el desarme de los colectivos, la reconstrucción de las FAN y los diferentes cuerpos de Policía nacional y local. En este lapso será necesario aceptar la asistencia de los entes financieros internacionales, así como la ayuda militar y policial para dar tiempo a la reorganización del sistema económico interno y los cuerpos de seguridad del estado, FAN y policías nacionales y locales. Todo ello en el marco del PLAN PAÍS.
c.       Convocar finalmente a unas elecciones libres. El plazo constitucional de 30 días no permitiría reorganizar técnicamente los órganos del poder electoral por lo que el Estatuto para la transición prevé un plazo máximo de 12 meses.
Este y no otro es, en mi opinión, el planteamiento que los negociadores del Presidente Encargado han podido llevar a la mediación planteada por los representantes del Reino de Noruega y solo a partir de aquí es posible iniciar unas negociaciones que tienen que tener plazos de ejecución ciertos.
¿Por qué, en mi opinión, no puede ser más que ésta y no otra la posición de partida de la Presidencia Encargada? Y la respuesta es obvia para los que creemos en los valores democráticos expresados en nuestra Constitución y las leyes como soporte de la convivencia cívica. Es que el proceso iniciado el 10 de Enero nos obliga a restituir la vigencia de la CRBV como dice el preámbulo del Estatuto que rige La Transición a la democracia, que se expresa así:
“El Estatuto que rige la transición a la democracia para restablecer la vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela es un acto de ejecución directa e inmediata del Articulo 333 de la Carta Magna. Su propósito es volver a la Constitución desde la propia Constitución para ofrecer un cauce ordenado y racional al inédito e inminente proceso de cambio político que ha comenzado en el país. Se trata de una normativa de la Asamblea Nacional que aspira a preservar la Constitución de 1999 como pacto de convivencia para la vida cívica de los venezolanos y como fundamento de la transición democrática”
Partiendo de este imperativo legal desde el que actúa y legitima el Presidente (E) se hizo inviable el   “no encuentro”,  “no diálogo”  en Oslo y por consiguiente su rapidísima terminación. Si los agentes del usurpador pretendían hablar de elecciones o cualquier otro tema que no comience en la hoja de ruta programada por Juan Guaidó simplemente no había tema de diálogo. Se toparon con un muro con el que quizás no contaban, la postura firme de los representantes democráticos, injustamente juzgados, por el radicalismo pseudo-opositor, como no suficientemente aptos para la tarea encomendada. Pero efectivamente fueron eficientes y no hubo ninguna pérdida el tiempo.
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Y ahora como continuará esta película, que al no vislumbrar su fin nos desespera y nos desanima, porque el objetivo sigue siendo el mismo, salir de la tiranía en el más corto plazo posible y con el menor costo humano, social, económico y político. Eso ¿cómo se producirá? Veamos posibles escenarios:
1.      La Isla de la Fantasía. En un país con un régimen normal consciente del fracaso estrepitoso de sus políticas económicas y sociales se dispondría a retirarse y entregar el poder a la oposición política, siguiendo las normas legales para ello. Pasó en Argentina, en Perú y en otros países, con algún grado de violencia mayor o menor, pero en Venezuela eso no va a suceder, el régimen es reo de demasiados delitos de todo tipo y es consciente que la salida así no sería gratuita. Buscarán posiciones de fuerza para poder negociar y sacar alguna ventaja. Siempre habrá gente ingenua que esté dispuesta a creer que los delincuentes, con gestos de contrición y dolor tiendan los brazos para que les amarren las esposas y les vistan con un vistoso overol naranja y haciendo fila india para entrar en prisión. Ese sería no el escenario ideal, sería como atravesar al armario que da entrada al reino de Narnia.
2.      Escenario Ideal. Los usurpadores por la presión popular, la presión externa y las luchas intestinas dentro del chavomadurismo llegan a la conclusión y acceden a negociar la salida tratando de salvar los muebles, buscar una justicia transicional lo más laxa posible para hacer un mutis discreto, que les permita sobrevivir. Para esto podría ser útil el reino de Noruega. Esta sería la estrategia del Gran Capitán: “al enemigo que huye puente de plata”. Tiempo de hacer justicia ya habrá, los crímenes de corrupción y de lesa humanidad son imprescriptibles y tienen jurisdicción universal. La consecuencia negativa en el campo opositor sería el tener que escuchar la plañidera cantata de los corifeos que forman el atajo de justicieros que tacharán al Presidente (E) y a los partidos de la MUD y el Frente Amplio de vendidos al enemigo por supuestas y esplendidas dádivas en divisas. Ellos querían ver a los altos cargos del chavismo condenados a galeras. Tengo que confesar que a mi me haría muy feliz  una salida así, pero me temo que es un escenario difícil de construir y muy difícil hacerlo en un plazo mínimo.
3.      Escenario bélico o semibélico. Es obvio que a los Estados Unidos el problema de la región latinoamericana le causa un alto grado de preocupación que aduciendo razones de seguridad nacional le lleven a buscar soluciones para finiquitar estos regímenes como el de Venezuela, Nicaragua y Cuba entre otros, que son una piedra en el zapato y pudiera extenderse. Pero de ahí a creer que el Pentágono y el departamento de Estado están esperando la llamada telefónica de Guaidó para enviar un gran contingente militar para invadir las costas venezolanas puede ser producto de mentes calenturientas intoxicadas con lecturas belicistas o de ciencia ficción. Aunque a los Americanos les pueda importar poco el cumplimiento de unos mínimos criterios de  legalidad, la comunidad internacional no avalaría unas acciones unilaterales. Pero eso no quiere decir que en esta materia no haya escenarios más o menos violentos que analizaré a continuación, los dos primeros (a. y b.) con basamento en normas de Derecho Internacional y otros, dando rienda suelta a la imaginación, se refieren a ensayos y aventuras más o menos descabelladas pero no por ello descartables.
a.       Aplicación del R2P para la emergencia humanitaria. Eso implica la intervención con contingentes militares para garantizar la asistencia humanitaria a nuestro país, que quizás no desate un escenario propiamente bélico y no necesariamente provoque la salida del régimen, a menos que fueran atacados por las fuerzas militares, paramilitares o guerrillas del ELN, FBL, FARC, el Hezbollah y otras también afectas al régimen, lo que podría convertirse en una guerra asimétrica, en fin, un escenario violento de consecuencias impredecibles. Por lo demás esta operación requiere autorización del Consejo de Seguridad de la ONU. ¿Podemos creer que se lograría esa autorización? Poco probable mientras exista el inevitable veto ruso y chino.
b.      Una vez promulgada la ley aprobatoria para el reingreso de Venezuela en el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) cabría la posibilidad de acudir a la OEA para solicitar la aplicación del tratado por la agresión que sufre Venezuela con la invasión más o menos velada de Cuba, Rusia y posiblemente Irán y China. Escenario que no depende exclusivamente de nosotros, ya que requiere la aprobación del organismo interamericano. Suponiendo que en la OEA se lograra la aprobación, ¿Cómo se organiza una estrategia militar que garantice el éxito en un plazo corto, con el menor costo en pérdidas humanas? Aquí se aplica la frase “una guerra se sabe cuándo comienza, pero no se sabe cuándo va a terminar”. Y peor ¿cuántas vidas humanas costaría? Igualmente podría devenir en un escenario como el descrito en  el parágrafo anterior de guerra asimétrica. Que la AN haya acelerado la aprobación de esa ley hace pensar que es una posibilidad real de acudir a la OEA.
c.       No es descartable que el departamento de Estado considerando razones de seguridad nacional, active una acción unilateral o hasta con apoyo de otros gobiernos aliados con la intención de erradicar el núcleo duro del régimen en una operación quirúrgica que elimine el tumor primario. ¿Sería posible una acción de comandos de los SEAL capaz de lograr un resultado exitoso? Es posiblemente un caso donde podría intervenir la DEA. Parece el guión de una película de Hollywood, me recuerda el caso Bin Laden, la operación Argos de la CIA para liberar los rehenes en la AmEmbassy en Irán. No sé si la petición de la Presidencia (E) le daría alguna base legal a este tipo de acciones. Igualmente ¿hay garantías de éxito en el corto plazo con un mínimo costo?
d.      He oído ideas más imaginativas, como la organización de un cuerpo de mercenarios financiado por la plutocracia criolla. Idea demasiado fantasiosa, pues no creo en estos sacrificios financieros que no garantizan nada. También que los militares en situación de retiro o en el exilio organicen con los militares disidentes en el país un contingente armado, para, lo que a mí me suena que sería el inicio de una guerra civil exitosa o no, pero con consecuencias impredecibles.
Se podrán describir quizás otros escenarios que no soy capaz de ver, pero con algunas variables lo descrito arriba sirve para concientizar el punto donde nos encontramos en la hoja de ruta programada por el Presidente Guaidó y los diferentes senderos que se nos presenta para llegar con éxito a nuestra aspirada patria venezolana libre, democrática y de progreso y bienestar. Imposible discernir como van a suceder los próximos acontecimientos, posiblemente vienen acontecimiento duros y dolorosos por los que nos veremos obligados a pasar, que están en manos del ciudadano común elegir.
Quien hubiera pensado que el joven diputado guaireño sería el líder que el destino nos deparaba. Es evidente que no podemos pensar que solo él tiene todas las herramientas y habilidades necesarias para llegar al destino deseado, nos enfrentamos a una maquinaria destructora, integrada por delincuentes, narcotraficantes y asesinos, que no tienen escrúpulos para permanecer aferrados al poder al costo que sea apoyándose en las armas de militares, paramilitares y bandas criminales. Tienen la convicción que solo así están a salvo y hasta ahora todos los intentos llevados a cabo desde el poder legítimo no han tenido éxito. Por esto solo una solidad unidad del bando democrático en torno al líder que azarosamente nos ha presentado tendrá posibilidades de llegar a la meta señalada.
Hasta el presente se han ensayado varios intentos y acciones que han pinchado en hueso. Primero la oferta de amnistía a los militares otros funcionarios públicos no termina de quebrar el apoyo que dan al régimen, aun cuando es obvio que existe un mar de fondo que va minando, destruyendo la confianza dentro del propio cuerpo militar como en todos las ramas del régimen. Por esta razón la represión en los cuarteles se ha redoblado a la par de solicitud de bajas y deserciones en distintos niveles del organismo militar. Con el intento de la entrada de la ayuda humanitaria, apenas se logró que el régimen permitiera la ayuda de la CRUZ ROJA pero en modo insuficiente y tratando de controlarla políticamente.
Lo que surgió como un gran movimiento de protestas populares y de apoyo incondicional y mayoritario a la AN y al legítimo presidente ha demostrado no ser tan eficaz para que la banda de asesinos y delincuentes incrustados en el poder se retraigan en el uso desproporcionado de la fuerza, con los horrendos resultados de asesinatos, represión brutal, detenciones ilegales y demás carantoñas que le son propias a esta dictadura, con el apoyo  sobre todo de los cuerpos para-policiales afectos al régimen, las FAES y el SEBIN, lo que ha traído como consecuencia que las manifestaciones de masas no continúen desarrollándose con tanta contundencia y frecuencia como pudiera ser deseable.
Aunado a eso la sistemática campaña de los Trolls y Bots del régimen en las RR SS, así como de los supuestos opositores o seudo-opositores que tratan de dinamitar la MUD y el Frente Amplio y la inestimable ayuda de algun@s dirigentes que buscando un protagonismo propio, irresponsablemente afectan y mucho la conformación de un fuerte e imprescindible frente unitario con que garantizar el triunfo contra el enemigo común.
Esta es la conclusión a la que he llegado. Si queremos tener alguna posibilidad de derrotar a esta dictadura, independientemente de la senda que tengamos que obligadamente seguir por la fuerza de los hechos y no nos podemos dar el lujo de dejar de apoyar incondicionalmente a quienes tienen que tomar las decisiones sin duda muy difíciles  pudiendo resultar en avances importantes en el camino emprendido, pero igualmente pueden convertirse en un fracaso estrepitoso. Nuestro liderazgo, está constituido por un grupo de personas, con no demasiada experiencia pero con la obligación de tomar acciones, a veces, en contra de su voluntad, muy difíciles y sin tener garantías que serán exitosas. No los podemos dejar solos, hay que seguir acompañando ese liderazgo que seguro que no es perfecto pero es con el que contamos.
Dentro de ese grupo de hombres y de la pluralidad de partidos seguramente no todos nos tienen que gustar, incluso podríamos desconfiar de muchos de ellos, pero el momento actual no es el de escoger a quien regirá los destinos del país, es el momento de unir esfuerzos para lograr el primer paso de la hoja de ruta, el CESE DE LA USURPACIÓN. Una vez hayamos dado ese gran paso, se abre un amplísimo campo de negociaciones y diálogo para constituir el GOBIERNO DE TRANSICIÓN que tendrá que dar cabida a un amplio abanico del espectro político, de las universidades, la academia, los gremios, los sectores productivos, en fin habrá que dar entrada incluso a sectores del chavismo. Será un gobierno de unidad nacional que tendrá la obligación de preparar las condiciones para las ELECCIONES LIBRES y dar inicio a la implementación del PLAN PAIS.
Con generosidad vamos todos, vamos con todo, con Juan Gerardo Guaidó Márquez.